
¿Cómo funciona un UPS?
Este artículo continúa de dos anteriores; por favor los interesados busquen en los link que aparecen debajo en mi firma, o me piden por correo electrónico la serie completa sobre sistemas de protección eléctrica domiciliarios.
En próximos artículos hablaremos de los otros sistemas de protección y a qué tipo de aparatos están destinados. Hoy le toca el turno al llamado “UPS”.
La sigla U.P.S. es inglesa y representa las palabras “Uninterruptible Power Supply”, lo que en español sería algo así como “fuente de alimentación ininterrumpida”.
Hemos visto en los artículos anteriores de esta serie, que un aparato electrónico espera recibir de la red eléctrica domiciliaria una tensión que llamamos “nominal”. En Argentina ese valor es de 220V CA. Respecto de ese valor estándar, el aparato puede tolerar variaciones desde -20% a + 10% dentro de la normativa internacional, aunque si se dan en breves períodos de tiempo, significaría seguramente pérdida de datos o daño del disco duro de su computadora, reseteo o desprogramación de su televisor de LED o LCD, etc.
Existen estabilizadores electrónicos (ver artículo I) que permiten la entrega de una tensión nominal constante mientras los valores de la red no se vayan de los márgenes descriptos arriba. ¿Pero qué pasa si se van? Y lo que es peor… ¿qué pasa si la energía de red se corta completamente?
Para eso se construyen los UPS, que generalmente protegen a su aparato electrónico de 3 diferentes problemas de energía:
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Alta o baja tensión: Cuando el voltaje de la red en la línea es mayor o menor al que debería ser.
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Perdida de energía: Cuando se corta la energía de la red.
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Variaciones en frecuencia: La tensión eléctrica domiciliaria es “alternada”, con una frecuencia de oscilación que está normalizada para cada país en 50 o 60 “Hertz”. Cuando la frecuencia oscila en rangos diferentes se generan enormes dificultades en aparatos que, por ejemplo, necesitan del cronometrado del tiempo (como timers o relojes) o porque tienen motores cuya velocidad depende de la frecuencia. El UPS también brinda protección en estos casos.
Hay una amplia descripción de capacidades tecnológicas de los distintos tipos de UPS, pero podemos resumirlo de modo que sea entendible para lectores sin formación técnica en dos sistemas utilizados: UPS “en espera” (traducción de las palabras inglesas “STAND BY”) y UPS continuos (conocidos por su nombre inglés “ON LINE”).
Un UPS “en espera” mantiene a la computadora suministrada de energía de la red eléctrica hasta que detecte un problema, en ese momento en menos de 5 milisegundos enciende un convertidor y alimenta el equipo directamente desde una batería. Un convertidor simplemente convierte la corriente directa suministrada por la batería (normalmente 12V de corriente continua) en corriente alterna de 220 volts y 50 Hertz en Argentina, o su equivalente en cada país.
En un UPS continuo, los aparatos alimentados desde él operan directamente desde la batería 24 horas al día, independientemente de que haya o no servicio de red domiciliaria; la batería es recargada continuamente por la red eléctrica a través de un cargador interno. Uno podría construir un UPS continuo con un cargador de batería, una batería y un convertidor. El cargador de batería produce corriente directa que alimenta a la batería y de esta el convertidor cambia a 220 volts de corriente alterna. Si la energía falla, la batería la entrega al convertidor, no hay cambio en el suministro de energía, por lo que este tipo de UPS entrega una muy estable alimentación de energía. Son más caros que los de tipo “stand by”, pero indispensables por ejemplo en cajeros de comercios o locutorios telefónicos, donde esos milisegundos del tiempo de conmutación podrían anular una operación comercial o el conteo de minutos de una llamada telefónica.

Los UPS en espera (o stand by) son mucho más comunes para aplicaciones de hogar y pequeños negocios, porque tienden a costar la mitad que un sistema continuo, pero el sistema continuo entrega corriente muy limpia y estable.
También es necesario hablar de “autonomía”. Los UPS más comunes dan un servicio de baterías que permite unos 10 minutos aproximadamente de corte de energía domiciliaria. Esto es suficiente para, por ejemplo, resguardar datos en proceso o terminar una impresión.
Los sistemas más avanzados permiten el uso de baterías externas, lo que les da horas de uso ininterrumpido.
El tipo de baterías que se utilizan son las de “electrolito absorbido” o de “gel”, que son libres de mantenimiento y no desprenden vapores ácidos muy dañinos en ambientes cerrados.
Lo que muchos usuarios desconocen es que estas baterías deben cambiarse cada 18 meses, ya que pierden capacidad de entrega de corriente por desgaste natural.
Creo haber sido bastante claro, por favor no dejen de consultarme al correo electrónico que aparece en mi firma.
Continuaremos en el siguiente artículo de la serie.
HÉCTOR SPACCAROTELLA
Mariano Moreno 46, 9400 Río Gallegos, Santa Cruz
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Artítulos anteriores:
Parte I: ¿Cómo funciona un estabilizador de tensión electrónico?



