Reciclar celulares y recibir algo a cambio

Los teléfonos celulares son hoy en día la tecnología que más rápido cambia. De un mes para el otro, el teléfono móvil que acabamos de comprar ya se ha vuelto viejo y, tal vez en tan sólo un año, hasta obsoleto. El problema que esto genera, es que haya gente que llega a cambiar el celular hasta dos veces al año. ¿A dónde van a parar todos esos teléfonos que dejan de ser usados?

     Hoy en día en Buenos Aires y, en Argentina en general, hay legislaciones que obligan a las compañías de teléfonos celulares a ocuparse del reciclaje o tratamiento de las baterías de los celulares. Pero nos olvidamos que el resto del aparato está formado principalmente por compuestos que no son biodegradables, e incluso que son tóxicos y altamente contaminantes.

En Estados Unidos ha surgido una empresa que parte de una idea muy simple, desplegarán máquinas similares a las expendedoras de café o gaseosas, que lo que harán será recibir los celulares viejos y ya descartados.

La empresa es EcoATM, y la idea es que uno cuando quiere deshacerse de su viejo celular, no lo arroje a la basura, sino que lo lleve a uno de estos kioscos que desplegarán por todo Estados Unidos.

Pero ojo, el que se decide por reciclar su viejo aparato obtiene algo a cambio, el kiosco que recibe su teléfono cuenta con un sistema que determina el valor de mercado del aparato (basándose en las ofertas previas de miles de potenciales compradores y teniendo en cuenta cada modelo y el estado del equipo) y oferta un precio al usuario. Si está de acuerdo con la cantidad, acepta y recibe el dinero como en un cajero automático. Antes, eso si, se le ofrece la posibilidad de donar todo o parte de ese dinero a una organización benéfica. El proceso completo dura unos pocos minutos. 

La prueba piloto fue llevada a cabo en Nebraska durante el último año. Tuvo mucho éxito, por lo que ya se está expandiendo a otras ciudades, y el plan es hacerlo nacional, a la vez que piensan aceptar otro tipo de aparatos tecnológicos para reciclar, desde MP3, cámaras de fotos, notebooks, baterías, etc.

¿Cómo funciona? El kiosco de EcoATM lo que hace es aceptar el aparato que uno le da y con una serie de cámaras evalúa el daño que tiene, si no vale para nada se puede reciclar y uno recibe un cupón de descuento y la empresa se compromete también a plantar un árbol.

La clave de la eficacia del sistema está en el avanzado desarrollo de inteligencia artificial que han hecho los expertos de la empresa EcoATM para hacer el reconocimiento de los numerosos modelos de móviles y tabletas, revisar su estado de funcionamiento y determinar su valor de mercado, según explica la estadounidense Fundación Nacional para la Ciencia (NSF), que ha contribuido a financiar el proyecto de investigación.

 

Según EcoTAM, hasta tres cuartas partes de los teléfonos móviles que entran en sus quioscos han encontrado “un segundo hogar”. La iniciativa arrancó en California, pero ahora se extiende a la costa Este estadounidense y el plan es que a finales de este año estén funcionando más de 300 de estos puestos automáticos en centros comerciales y tiendas de electrónica en todo el país.

Interesante iniciativa que bien podría también realizarse aquí en Argentina, donde la industria del celular tiene mucho movimiento.

 

 

El teléfono móvil o las tabletas que se quedan anticuadas para un usuario pueden tener una segunda vida para otro no tan exigente.

Los Kioscos de reciclaje de EcoTAM son capaces de distinguir entre una pantalla arañada y una rota o con píixeles muertos