
Los organismos de seguridad británicos consideran que países como China, Rusia, Irán y Pakistán desarrollaron métodos que les permiten captar audio mediante micrófonos de smartphones y tabletas, incluso cuando las unidades han sido apagadas.
Primero los iPads fueron prohibidos en el 10 de Downing Street, residencia del primer ministro británico, por miedo al espionaje electrónico. Ahora, se trata de los iPhone, a su vez prohibidos en el seno del Parlamento alemán en Berlín.
A fines del 2013, cuando el primer ministro británico David Cameron se disponía a dar inicio a la reunión de gabinete, el personal de seguridad del gobierno les pidió a los miembros del gabinete que les entregaran sus tablets y les proveyó de estuches revestidos de plomo y material aislante de señales acústicas para que guardaran sus teléfonos celulares durante la sesión.
La empresa de seguridad informática Sophos explicó que los servicios occidentales de inteligencia se encuentran en alerta
después de la reunión del G20 realizada en San Petersburgo el 5 de septiembre del mismo año, cuando los organizadores entregaron a los participantes memorias USB infectadas con malware. Las memorias en cuestión despertaron sospechas en el presidente de la Comisión Europea, Herman van Rompuy, quien pidió a su personal de seguridad analizar los dispositivos. La conclusión fue que estos contenían dos tipos de malware, ambos troyanos, diseñados para escuchar PC y smartphones.
La situación desencadenó un proceso inmediato de notificaciones entre servicios de inteligencia occidentales. En esa oportunidad no quedó del todo claro quienes, aparte de van Rompuy, recibieron dispositivos infectados en San Petersburgo.
Por su parte, voceros del presidente ruso Vladimir Putin desmintieron categóricamente que los servicios de inteligencia de ese país hayan sido responsables de esta situación.
Recordemos que, no hace mucho tiempo, los iPad fueron empleados durante una presentación de Francis Maude, ministro de Presidencia e impulsor de la modernización de la Administración británica, durante la cual se explicaba cómo la Administración digital ayudaría a ahorrar al gobierno millones de euros al año.
Inclusive, Gran Bretania es el mismo país que le entregó un iPad a cada integrante del Parlamento en 2012 para estar a la par
de la "vanguardia tecnológica", sin embargo, ahora decide prohibirlos en sus encuentros debido al miedo de que podrían estar espiando los servicios de inteligencia extranjeros.
Estos temores se deberían a que los servicios de inteligencia británicos estarían barajando la posibilidad de que países como China, Rusia, Irán o Pakistán hayan podido desarrollar la tecnología para convertir los mencionados dispositivos en micrófonos, que pueden transmitir información incluso apagados, mediante un virus troyano.
La paranoía es tal, que el Ministro de Asuntos Exteriores británico, William Hague, admitió que su teléfono ha sido modificado por la agencia de inteligencia GCHQ, también conocida como el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno, para evitar posibles fallos de seguridad en el teléfono que permitan ser utilizado por terceros sin su consentimiento.
Si lugar a dudas el pánico por las escuchas u posibles espionajes recién está comenzando. Resta esperar para ver cuáles serán los siguientes pasos.
FUENTES:


Por razones de seguridad y temor al espionaje, los ministros de David Cameron debieron abstenerse de utilizar sus iPad en una reunión de gabinete.

A tal punto llega el pánico en materia de seguridad que algunos Ministros están utilizando cajas forradas con plomo para guardar sus móviles, aún apagados.

