Todo aquel que disponga de una computadora o dispositivo con conexión a Internet habrá oído hablar de este término. Estas “galletitas informáticas” han llegado a ser noticia de medios de comunicación y uno de los temas preferidos en los foros tecnológicos. Sin embargo, para la inmensa mayoría, al mencionar esta palabra siempre surgen algunas preguntas ¿Qué son en realidad? ¿Para qué sirven? ¿Cómo nos afectan? ¿Son malas? ¿Cómo borrarlas? Por eso hoy hablaremos de ellas... las cookies, un mal necesario.

     Las cookies son uno de esos conceptos que todos hemos escuchado o leído alguna vez, pero no siempre nos hemos dado la oportunidad de entender para qué son. A veces es necesario eliminarlas y ahí viene el problema porque no sabemos ni cómo hacerlo y mucho menos por qué necesitamos hacerlo. Comencemos entonces aclarando la mayoría de las dudas alrededor de este término.

¿Qué son exactamente?

Cada vez que visitamos un sitio en Internet por primera vez, el navegador genera pequeños archivos de texto que se almacenan en el disco duro de la computadora. A esos archivos se les denomina cookies. 

Dichos archivos funcionan como una tarjeta de identificación para reconocernos entre las otras personas cuando entran a una página; su función es notificar al sitio cuando volvemos a visitar la página desde el mismo dispositivo.

Por defecto, las páginas web no tienen en realidad ningún tipo de "memoria". Las cookies le dicen al servidor qué páginas mostrar para que el usuario no tenga que recordarlas o volver a empezar a navegar por todo el sitio hasta encontrar donde se quedó. Las cookies son una especie de marca páginas en el sitio. 

El ejemplo que siempre se da para entender su funcionamiento son las tiendas en línea. Si alguna vez han entrado a una –aunque no hayan comprado– se habrán dado cuenta que pueden agregar artículos al carrito virtual y seguir navegando para agregar más productos sin que se vayan borrando. Incluso podrían apagar la computadora, regresar al día siguiente y los productos seguirían guardados. Esto es gracias a las cookies.

¿Cuál es su utilidad?

Gracias a las cookies basta con que se registren una sola vez en un sitio para que recuerde nombre de usuario, contraseña, preferencias de sistema, etc.; la próxima vez que vuelvan a entrar se ahorrarán el paso del registro. 

Con esto también los sitios pueden saber con qué frecuencia los visitan y de esa información entender qué tipo de contenido es de mayor interés.

Sin embargo, también hay un par de desventajas, ya que la información puede ser utilizada con fines publicitarios y, de alguna forma, si sufren de cierta paranoia es bueno limpiar la computadora de vez en cuando para mantener secreta la privacidad y los datos.

¿Por qué? simple, otro uso muy común y generalmente odiado por los usuarios es el que se le da en el terreno publicitario. Tal vez un día pasaron todo el día buscando dónde comprar el nuevo iPhone 5 o qué precio tenía y al día siguiente se dieron cuenta de que en el perfil de Facebook había anuncios de tiendas ofreciéndo el mismo iPhone. Esto no es producto de la magia negra, lo que sucede es que el navegador reconoció que estaban en busca de un producto y le brindó esa información a otra página para que pudiera anunciarse cuando estuvieran chequeando las notificaciones de Facebook, y es aquí donde empiezan los problemas con el uso de las cookies.

¿Por qué algunas personas creen que son malas?

En lo que respecta a la seguridad de las cookies y las cuestiones de privacidad, es muy importante aclarar que NO son virus. 

Las cookies tienen un formato de texto sencillo. No son fragmentos codificados, así que ni pueden ser ejecutadas ni mucho menos se ejecutan automáticamente. De la misma forma, no pueden hacer copias de ellas mismas y extenderlas por otras redes para ejecutarse y reproducirse de nuevo. Ya que no pueden realizar estas funciones, están completamente fuera de la definición estándar de un virus.

En sí las cookies no son malas. Como pueden ver, nacieron con muy buenos propósitos; se empezaron a considerar una amenaza potencial a la privacidad cuando encontraron la forma de aprovecharse de la información personal que almacenan. De ahí que muchos sitios actualmente soliciten primero permiso para almacenar datos. Aquí también radica la razón por la que muchas personas se sienten más tranquilas eliminando constantemente las cookies de sus navegadores. 

Trucos clave 

Debido a su flexibilidad y al hecho de que muchas de las webs más grandes y visitadas utilizan cookies por defecto, éstas son prácticamente inevitables. Desactivar las cookies haría que un usuario no pudiera acceder a la mayoría de los sitios usados de forma masiva en Internet, como YouTube, Gmail, correo Yahoo y otros. Incluso los buscadores necesitan las cookies para los ajustes de idioma. 

Aquí hay algunos consejos que pueden servir para conseguir una navegación web segura utilizando cookies:

  • Personalizar los ajustes de cookies del navegador para conseguir un nivel en el que se sientan cómodos con la seguridad de las cookies.

  • Si resultan muy cómodas las cookies y son la única persona que utiliza la PC, puede interesarles elegir largos plazos de duración para que las cookies almacenen la información personal de acceso y el historial de navegación.

  • Si comparten el acceso al dispositivo, puede interesarles ajustar el navegador para eliminar los datos privados de navegación cada vez que cierren el navegador. Aunque no es tan seguro como rechazar el uso de cookies, esta opción permite acceder a páginas web que necesitan cookies para funcionar al mismo tiempo que destruyen toda la información delicada después de cerrar sesión con el navegador.

  • Si no lo han hecho ya, configuren el navegador para que se actualice automáticamente. Esto eliminará la vulnerabilidad de la seguridad propia de los navegadores no actualizados. Muchos exploits que utilizan las cookies se aprovechan de los fallos de seguridad de los navegadores anticuados.

Como pueden ver, las cookies están en todos los sitios y en realidad no se pueden evitar si deseamos disfrutar de los mayores y mejores sitios web existentes. 

Con una comprensión clara de cómo funcionan y cómo ayudan a mejorar la experiencia en la navegación, pueden tomar las medidas de seguridad necesarias para asegurarse de que navegan por la red de forma segura y confidencial.

Como todo en este mundo, las cookies tuvieron un inicio. En el año 1994 se intentó agilizar el proceso a la hora de identificar usuarios que visitaban las páginas web. Como resultado nacieron las cookies.

Las cookies son pequeños archivos de texto que se almacenan en el disco duro de la computadora cada vez que visitan un sitio de Internet; sirven para almacenar información que hace la navegación por la web más sencilla.

Los desarrolladores web las usan para permitir a sus usuarios navegar con más facilidad y disfrutar de ciertas funciones. Debido a su papel central a la hora de aumentar e incluso permitir ciertos procesos de los distintos sitios, desactivar las cookies puede hacer que los usuarios no puedan utilizar ciertas páginas.

Hay empresas que se dedican a almacenar la información que queda registrada en nuestras computadoras para conocer las páginas web que visitamos o las consultas que realizamos y, posteriormente, usarla con fines publicitarios. Es bueno limpiar la PC de vez en cuando para mantener secreta la privacidad y datos.

La forma ética y responsable de controlar las cuestiones relativas a la privacidad relacionadas con las cookies pasa por incluir descripciones claras sobre cómo actúan éstas en el sitio web. Estas políticas de privacidad deben explicar qué tipo de información se recoge y para qué se usa.