
Hoy en día los clientes se comunican de manera más directa, son mucho más recursivos y exigentes en cuanto a los servicios que reciben. Este panorama ha llevado a las empresas a implementar soluciones y mecanismos tecnológicos que les permitan sobrevivir y permanecer en un mercado cada vez más competitivo. Es aquí donde el tema de la computación en la nube juega un rol esencial para facilitar mayor accesibilidad a la información de la empresa, así como para dinamizar procesos corporativos.
A esta altura seguro ya escucharon hablar de la Nube. Quizás sepan que es una forma de almacenamiento y servicios alojados en línea. Pero, si todavía no la están usando, eso significa que probablemente no sean conscientes de los beneficios que puede brindarle a sus negocios.
Primero lo primero: ¿Qué es la nube?
Básicamente, es una funcionalidad de servidor que se aloja en forma remota y que se encuentra a disponibilidad de los usuarios a través de Internet. Estos servidores se pueden usar para almacenar datos o como fuente de potencia para el equipo al momento de ejecutar aplicaciones. Cuando se almacena cualquier cosa en línea (en contraposición a almacenar en la unidad de disco duro del equipo real o en los servidores de la compañía), en el fondo lo que se hace es almacenarla en la nube. Y cuando usan los sitios web de avanzada, con inclusión del Webmail o de un sitio que ofrece los mejores precios de viajes, están usando la informática de la nube.
Esto plantea una cuestión interesante: lo más probable es que ya estén usando la nube, sin darse cuenta. Incluso si no la han implementado como parte de sus prácticas comerciales generales, probablemente hayan estado usándola por lo menos con fines personales. ¿Alguna vez subieron fotos a Facebook? ¿Guardaron un archivo en SkyDrive? ¿Enviaron un correo electrónico a través de Gmail? Ninguno de estos contenidos se almacenó en el equipo ni en el teléfono inteligente, pero están almacenado en algún lugar y ese lugar es la nube.
Ahora que conocen algunos de los beneficios que la nube proporciona a la vida personal, debería ser fácil imaginar las posibilidades que ofrece para la empresa. Almacenamiento de archivos, colaboración y acceso a aplicaciones comerciales son solo algunas de las formas en que puede serles útil. A continuación se mencionan solo algunas formas en que la nube puede hacer sus vidas (y la de sus empleados) un poco más fácil.
Aumento de la productividad
Al usar la nube para almacenar documentos y correos electrónicos, los empleados tendrán acceso a estos archivos casi desde cualquier lugar. De este modo tendrán más movilidad, que es una ventaja importante en un mundo en donde las personas, muchas veces, trabajan en forma remota o viajan con frecuencia. Esa mayor flexibilidad también aumentará la satisfacción del empleado y el equilibrio entre la salud y el trabajo será más positivo, lo que también dará lugar a una mayor productividad.
Reducción de costos
Al administrar una gran parte de sus negocios usando las aplicaciones en la nube se reduce en gran medida la necesidad de contar con software y hardware en el lugar de trabajo. Esto se traducirá en menos gasto para la compra y el mantenimiento de los programas y los equipos que utilizan. El dicho: “el tiempo es dinero” también es aplicable. La automatización basada en la nube elimina las tareas manuales que normalmente realizarían los empleados y de ese modo tienen más tiempo disponible que podrán usar con otros fines más útiles.
Trabajar bien en equipo
Con las tecnologías basadas en la nube, con inclusión de las de voz, video y las conferencias, ahora las reuniones pueden fácilmente incluir a participantes remotos. La capacidad de conectar, sin importar dónde estén las personas, hace que la colaboración sea un proceso más eficiente y ágil. También,permite la comunicación con clientes, proveedores y socios, mejorando la eficacia de la cadena de suministro, brindando a la empresa una ventaja competitiva diferenciadora.
Recuperación
Una de las ventajas principales de la nube es que puede ser una forma más segura de almacenar la información. Si colocan mal un dispositivo o se produce algún daño o siniestro en el lugar de trabajo físico, todos los archivos permanecerán guardados en la nube y podrán retomar la actividad comercial sin titubear.
Transición sin inconvenientes
Una vez que toman la decisión de pasar a la nube, el resto es relativamente sencillo, ya que transferir datos no implica ningún tipo de proceso de instalación. Una vez que la nube está activada, los empleados pueden comenzar a guardar datos en ella de inmediato. Requiere de poca capacitación, ya que guardar en la nube es esencialmente el mismo proceso que guardar en un disco duro.
Si bien la mayoría de los beneficios son aplicables a la nube pública, también hay muchas opciones de nube privada disponibles, si la empresa tiene una verdadera preocupación por la privacidad y la seguridad.
¿Qué es la nube privada? El principal diferenciador respecto de la nube pública es que la nube privada no va más allá del firewall corporativo y no permite el acceso externo.
De hecho, hay muchas formas para aprovechar la nube. Para la mayoría de los usuarios, la nube será una parte de una estrategia que combina la TI tradicional con elementos de la nube privada y pública. Un enfoque híbrido garantiza contar con la combinación óptima de los modelos de entrega, solo los servicios que necesitan, cuándo los necesitan, con mucha flexibilidad.
Antes de acceder a los servicios que ofrece la nube es importante tener en cuenta ciertas recomendaciones con el fin de estar seguros de que lo que se va a adquirir realmente cubre las necesidades del negocio y será útil para la empresa.
1. Evalúen qué procesos pueden llevar a la nube. Se deben considerar los procesos que se tienen y seleccionar aquellos que posean un bajo nivel de riesgo para virtualizar primero. Es decir, todo proceso de migración debe ser paulatino y comenzar con las operaciones menos críticas de la organización y que a su vez representen una sólida ganancia o ventaja competitiva.
2. Calculen el retorno de la inversión de lo que van a hacer. Al implementar una solución en la nube es necesario saber si el dinero invertido justifica un ahorro en los costos al hacer la transición de una infraestructura física a una infraestructura en la nube. Al no ser dueños del hardware físico los usuarios reciben el beneficio de no tener que afrontar los costos de mantenimiento de hardware o su depreciación. Del mismo modo, la escalabilidad y el pago según el uso permiten estrictos controles para evitar el exceso de inversión.
3. Hagan pruebas antes de ir a la nube. Hay variables que difícilmente se pueden valorar antes de la implementación y al no tener la posibilidad de probarlas es muy factible que haya inconvenientes en el proceso. Pidan a su proveedor que les permita analizar cómo será la puesta en marcha del proyecto y así podrán minimizar los problemas que puedan surgir.
4. Escojan un proveedor que ofrezca seguridad, respaldo y garantía. Es importante que la empresa que seleccionen cuente con las credenciales que acrediten su actividad, experiencia y los certificados necesarios para realizar una implementación de infraestructura completa con el fin de lograr una integración sin inconvenientes, máximo rendimiento y la más alta confiabilidad.
5. Capaciten a los empleados. Finalmente, cada una de las implementaciones debe escalonarse a las áreas implicadas con el fin de que los empleados aprovechen todas las ventajas de las soluciones de la nube, logren mayor productividad y se evidencie la
reducción de costos.
Aunque a simple vista parezca que la nube (cloud computing en ingles) ha llegado hace relativamente poco, en realidad lo estamos usando desde hace bastante más tiempo, no podemos olvidar que servicios de correo como Hotmail o Gmail se basan en esta tecnología ¿o acaso no es cierto que podemos ver nuestro correo desde cualquier parte del mundo y con distintos dispositivos? Detrás de estos servicios, hay un servidor de correo y por supuesto otro de almacenamiento (storage) y aunque hemos visto cómo con el paso de los años han ido mejorando su servicio y ofreciendo mayor capacidad, no hemos tenido que realizar ninguna actualización de hardware para disfrutarlas.
Pero, como vimos, el cloud computing va mucho más allá de Gmail, Facebook o Skype (por poner algunos ejemplos con una gran demanda), nuestras aplicaciones críticas de negocio también pueden aprovechar las ventajas de rendimiento, seguridad y disponibilidad que ofrece la nube.
Si todavía no están seguros, lo bueno de la nube es que no es necesario implementarla toda de una vez. Elijan uno o dos servicios que desean probar. Si la transición funciona bien pueden, entonces, decidir implementar la nube en más áreas de la empresa.


El concepto de la nube fue usado por primera vez en 1997 por el profesor en informática y sistemas de la Universidad Emory, Ramnath Chellappa, quien con el término se refirió a que las barreras del cómputo serían racionales y no geográficas o físicas. Más tarde en 1999 nació la empresa de soluciones en la nube Salesforce y en 2006 Amazon; ambas usan el modelo de cloud y hoy son de las empresas más grandes a nivel mundial.

El 46% de las empresas de América Latina utiliza servicios y aplicaciones de ‘cloud computing’, es decir que casi cinco de cada diez empresas ocupan de alguna manera la nube. Se estima que para 2016 el 90% de las firmas mundiales contraten servicios es este formato, según la firma de investigación IDC.

El nuevo ambiente de negocios exige a todos los integrantes de una organización estar al tanto de lo que ocurre dentro y fuera de ésta en tiempo real. Y aunque los tomadores de decisiones están conscientes de que la disposición e intercambio de información en el momento es vital para la supervivencia y expansión del negocio, la realidad nos muestra que aún prevalecen prácticas que desaceleran el ritmo de trabajo.

Aunque aún existen algunas reservas respecto de migrar a la nube, lo cierto es que ya es una realidad que, además, hay que adoptar de manera casi obligada si se quiere permanecer en el mercado. Por eso, es importante romper con la idea de que se trata de un proceso doloroso, con gran inversión de tiempo y dinero en capacitación y pensar en las importantes ventajas que ofrece como, por ejemplo, la movilidad.

