¿Poca batería en tu smartphone? La industria ensaya novedosas soluciones. Numerosos fabricantes y especialistas energéticos buscan que la batería ya no sea un problema.

      Equipados con Wi-Fi, 3G y aplicaciones que demandan más energía, los smartphones exigen cada vez más baterías a las que les cuesta satisfacer las necesidades de estos nuevos modos de utilización.

"No son las baterías las que tienen una menor duración de vida, es que la exigencia cada vez es mayor", confirma Basile Carle, consultor en Idate y experto en aparatos móviles.

Según Carle, "no habrá una solución única a este problema, será una mezcla" entre componentes que consuman menos, una mejor batería y nuevas fuentes de alimentación.

¿Cómo escapar entonces a tener que enchufar el teléfono a la corriente eléctrica cada cinco o seis horas?

La emergente empresa francesa Wysips presentó los primeros teléfonos inteligentes equipados con una pantalla transparente que capta energía solar para cargar la batería.

La empresa francesa WYSIPS, de las siglas What You See Is Photovoltaic Surface (“lo que ves es una superficie fotovoltaica”) ha desarrollado una película fotovoltaica flexible y transparente capaz de cargar un móvil con la luz del sol. Esta pieza se coloca en el exterior del aparato y convierte la luz solar en energía eléctrica. Su apariencia es la misma que esas finas películas que sirven para proteger las pantallas de los móviles de arañazos y demás rasguños.

De momento, el invento solo se ha probado en teléfonos, pero se podría utilizar en ordenadores portátiles, tabletas, aparatos de GPS o en cualquier dispositivo: simplemente, habría que “forrar” un aparato con esta fina película ‘mágica’. Y hay más; sus creadores aseguran que se podrían revestir ventanas para abastecer de energía un edificio de la misma forma que en la actualidad se pueden encontrar paneles solares en las azoteas de algunas construcciones. Su eficiencia energética es por ahora del 10% (100 vatios por metro cuadrado), un 30% menos que la alcanzada por un panel fotovoltaico convencional.

¿El secreto? "Es una ilusión: las placas fotovoltaicas no son realmente transparentes. Son unos lentes colocados encima los que hacen creer al ojo que no hay nada, aunque sí que lo hay", explica Ludovic Deblois, cofundador de Wysips.

Conectado a la batería, un componente extrafino, de medio milímetro de grosor, se coloca entre la pantalla -táctil o no- y la placa LCD en el momento de fabricación del teléfono.

Como resultado se obtiene un 20% más de autonomía siempre que no se lleve permanentemente el móvil en el bolsillo. 

También permite reactivar un teléfono sin batería, tras esperar unos minutos, colocándolo "bajo una luz o cerca de una ventana", precisa Deblois.

Esta pequeña empresa con sede en Aix-en-Provence, en el sureste de Francia, que lanzará su propia producción en diez meses, se encuentra en estos momentos en negociaciones con "los miembros del Top 10 mundial de fabricantes de teléfonos" y espera tener un modelo en el mercado antes de finales de año, explica su directivo.

Baterías virtualmente eternas

La empresa WYSIPS confirma cómo en sus pruebas ha conseguido cargar en seis horas un teléfono móvil dotado con esta tecnología. Puede parecer mucho, sobre todo si lo comparamos con los 90-120 minutos que tarda en cargarse un terminal en la actualidad; sin embargo, la clave de este sistema no es la carga desde cero, sino que intenta transformar el sistema en una fuente continua de alimentación para el aparato: si siempre se carga con energía solar, el gadget nunca agotaría su batería. La autonomía del aparato sería, por tanto, igual a la duración de sus piezas y no a la autonomía de sus pilas.

¿Cuándo estará disponible?

Ludovic Deblois asegura que esta tecnología estará disponible en apenas 6 meses para su fabricación en serie y que cada unidad de película solo le costará un euro a los fabricantes. Sin duda, un precio muy asequible para un grandísimo invento que puede revolucionar el planeta.

Empresas como Qualcomm, Energizer, Duracell, Toshiba, Nokia... apuntan a la recarga por inducción con una placa electromagnética instalada en un lugar idóneo (el despacho, la mesa de noche...) sobre la que solo es necesario colocar el teléfono, sin ningún cable. Pero existe un inconveniente: la placa tiene que estar enchufada... Otra opción: utilizar la energía cinética, la del movimiento, para recargar la batería. Esto hizo la empresa NPowerPEG, con una batería externa que se alimenta cuando, por ejemplo, su usuario lleva el dispositivo en un bolso de mano o se desplaza en bicicleta. El inconveniente es que el teléfono resulta bastante voluminoso.

Como ocurre a menudo en materia de energía, la solución pasa por el ahorro de los propios usuariosAdemás de la opción de desactivar las funciones más exigentes para la batería (especialmente el 3G), aparecen nuevas funciones como una de Sony que, con pulsar un simple botón, cambia a un modo de "llamadas y SMS únicamente". Esto aumenta la autonomía en un 50%, según David Mignot, director general en Francia de Sony Mobile.