
Hace un tiempo los robots no eran capaces de mover con demasiada soltura sus metálicas articulaciones, pero la Robótica evoluciona hacia sistemas móviles autónomos, capaces de desenvolverse por sí mismos en entornos desconocidos y parcialmente cambiantes sin necesidad de supervición. Parece que aquellos mundos futuros que imáginabamos en nuestra niñez están cada vez más cerca.
La historia de la robótica ha estado unida a la construcción de “artefactos” que trataban de materializar el deseo humano de crear seres semejantes a nosotros que nos facilitaran el trabajo.
Así y según su definición, la robótica es una ciencia o rama de la tecnología, que estudia el diseño y construcción de máquinas capaces de desempeñar tareas realizadas por el ser humano o que requieren del uso de inteligencia.
En la ciencia ficción, por ejemplo, el hombre ha imaginado a los robots visitando nuevos mundos, haciéndose con el poder, aliviándonos de las labores caseras o, en una visión más apocalítica, robots que se levantan y conquistan a la humanidad.
Sin embargo, al intentar reproducir algunas tareas que para los humanos son muy sencillas, como andar, correr o coger un objeto sin romperlo, la cosa se complica, especialmente en el campo de la robótica autónoma.
Pero esto no detiene a la ciencia que, gracias el continuo aumento de la potencia de los ordenadores y las investigaciones en inteligencia artificial y visión artificial, se acerca un poco más cada vez a los milagros soñados por los primeros ingenieros y, también, a los peligros que nos adelanta la ciencia ficción.
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Por su parte, los científicos parecen tener especial interés en mejorar el movimiento y velocidad de los robots, quizás con el propósito de afrontar los retos del futuro, o tal vez ¿están siendo fabricados para cazarnos?.
Por ejemplo, está el robot cuadrúpedo llamado WildCat. Este robot viene a ser una evolución de Cheetah, un modelo famoso por ser capaz de alcanzar altas velocidades corriendo en una cinta.
WildCat va mas allá y como podemos observar en el video, no necesita cinta ni ningún tipo de soporte: es capaz de trotar y correr él solo sin necesidad de ayuda, e incluso es capaz de girar con un radio aceptable.
Eso sí, lo que gana en soltura lo pierde en velocidad, ya que no alcanza los 45 km/h de Cheetah, sino que se queda en los 25 km/h.
Y si bien asusta, afortunadamente, no será capaz de acecharnos sigilosamente con el gran ruido que producen sus motores. Tal vez por eso su uso está pensado para zonas militares donde debería poder llevar suministros de un lado a otro.
Pero el que más miedo produce, seguramente por su parecido de lejos a un ser humano, o por su enorme tamaño ( de 1,8 metros) es ATLAS, uno de los robots humanoides más avanzados del mundo que se haya construido.
Este vídeo nos muestra cómo es capaz de caminar a través de terrenos difíciles, por lo que ya no nos servirá irnos al campo para huir de su ansia asesina. Lo que tampoco servirá será tirarle pesos para desestabilizarlo, ya que es capaz incluso de mantener el equilibrio con un solo pie.
Ambos proyectos, WildCat y ATLAS, tienen en común que están desarrollados por Boston Dynamics con dinero de Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA), la agencia estadounidense de desarrollo de nuevas tecnologías, sobre todo con el fin de introducirlas en el campo de batalla. Porque si algo necesitaban, es conocer el concepto de “guerra”.
Otra creación de Boston Dynamics con financiación de DARPA y del Cuerpo de Marines de USA, es AlphaDog o LS3, un perro robótico todo terreno diseñado para ir a cualquier parte a pie, ayudando a llevar carga.
Cada LS3 puede transportar hasta 400 libras de equipo y suficiente combustible para una misión de 20 millas que dura 24 horas. Incluso puede viajar 20 kilómetros sin detenerse.
Además, tiene sensores programados para seguir automáticamente a su líder con la visión por ordenador, evitando obstáculos en el terreno, por lo que no necesita un controlador dedicado.
La tendencia generalizada en los ejércitos más avanzados del mundo es que en los campos de batalla hayan más robots y menos soldados. Por ello, cada vez se destinan más recursos, por ejemplo, a la fabricación de vehículos no tripulados o avanzados dispositivos electrónicos autónomos.
Así, los ejércitos del futuro tendrán estos aparatos cada vez más en servicio y dejarán al soldado en un lugar seguro en la retaguardia.
Si bien muchos de estos robots están aún en una fase muy temprana de desarrollo, en la actualidad ya hay decenas de vehículos no tripulados por humanos en las filas del Ejército israelí y de otros del mundo.
Por su parte, la organización no gubernamental para la defensa de los derechos humanos Human Rights Watch pidió a todos los países que detengan el desarrollo de armas robóticas totalmente autónomas, conocidas como "robots asesinos".
Este tipo de armas, una vez programadas por una persona, pueden seleccionar, atacar y matar a sus objetivos, civiles o militares, sin la intervención del ser humano.
"Es posible detener el avance del armamento totalmente autónomo antes de que se transgredan límites morales y legales, pero sólo si empezamos a trazar la línea ahora", aseguró en rueda de prensa el director de armas de Human Rights Watch y fundador de la Campaña para Detener los Robots Asesinos, Steve Goose.
"La ONU establece de forma clara que es necesario poner límites a las armas totalmente autónomas o los civiles pagarán las consecuencias en el futuro. Los Estados Unidos y todos los demás países deberían apoyar la petición de las Naciones Unidas para detener cualquier plan de robots asesinos", señaló Goose.
"Otras naciones con alta tecnología en el terreno militar, como China o Rusia, también se están moviendo hacia sistemas que podrían otorgar autonomía plena a las máquinas durante el combate", añadió la ONG.
"No queremos parar el desarrollo de la tecnología. Queremos tener la determinación explícita de que esta tecnología no será utilizada como un arma totalmente autónoma", aclaró Goose.
Human Rights Watch es el principal coordinador de la Campaña para Detener a los Robots Asesinos, una coalición internacional de grupos de la sociedad civil que está trabajando en la prohibición de este tipo de armas y que pretende promover un tratado a nivel internacional, además de leyes nacionales y otras medidas.
Antes de terminar y para descomprimir un poco la sensación apocalíptica que pronostica el futuro, pero sin cambiar la temática belicosa, conozcamos a Janken, un robot que no asusta pero despertará el odio de muchos.
Se trata de la segunda versión del robot, que ha mejorado su inteligencia artificial para obtener un imbatible resultado en el famoso juego “piedra, papel o tijera“.
El robot ni hace trampas ni prevé resultados/movimientos. Lo que hace es utilizar un software de reconocimiento de movimientos de alta velocidad para saber exactamente qué arma imaginaria es la que está usando el oponente. De esta manera, su anticipación es tal que es imposible ganarle.
¿Cuánto tiempo tarda en reconocer el movimiento que estamos usando? Es rapidísimo. Puede reconocer la forma de la mano en una milésima de segundo.
El robot Janken fue creado por el equipo de laboratorio de Oku Ishikawa de la Universidad de Tokio, quien ya mostró una versión anterior el año pasado.
Con la aparición del concepto ‘robot’ a principios de siglo XX, se abrió una puerta de salida para el desarrollo de sistemas cada vez más autónomos.
Así, la Robótica ha alcanzado un nivel de madurez bastante elevado en los últimos tiempos y, probablemente, supere no solo los mundos que imaginábamos de niños si no, también, lo que la misma ciencia ficción pronosticó.


El ingeniero español Leonardo Torres Quevedo (que construyó el 1º mando a distancia para su torpedo automóvil, el primer transbordador aéreo y otros muchos ingénios) acuñó el término “automática” en relación con la teoría de la automatización de tareas tradicionalmente asociadas a los humanos.



Karel Capek, un escritor checo, acuño en 1921 el término Robot en su obra dramática “Rossum’s Universal Robots / R.U.R.”, a partir de la palabra checa Robbota, que significa servidumbre o trabajo forzado. El término robótica es acuñado por el escritor Isaac Asimov, definiendo a la ciencia que estudia a los robots.


Un robot es una entidad virtual o mecánica artificial. En la práctica, esto es por lo general un sistema electromecánico que, por su apariencia o sus movimientos, ofrece la sensación de tener un propósito propio.
Un robot autónomo es ideal para entornos hostiles. Situaciones en las que puede ser útil:
- Conflictos bélicos.
- Exploración espacial.
- Exploración submarina.
- Rescate en catástrofes.

