
Las quemaduras provocadas por electricidad son muy graves porque dañan el músculo y los huesos. ¿Qué podemos hacer para evitarlas? ¿Cómo actuar en presencia de un accidente eléctrico?
El contacto con una corriente eléctrica puede tener peores consecuencias que el típico calambrazo que todos hemos sufrido en alguna ocasión: desde graves quemaduras hasta un paro respiratoria o cardíaco.
Las consecuencias van a depender de la intensidad de la corriente y del tiempo de exposición a la misma
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En las viviendas existe un riesgo importante de electrocución.
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Las tensiones que alimentan los electrodomésticos son peligrosas.
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En caso de aplicarse por accidente a una persona puede producir desde el conocido "calambrazo" hasta la muerte por paro cardíaco.
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El peligro aumenta cuando la persona está en ambiente mojado o descalza sobre el suelo.
Son lugares especialmente peligrosos:
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El cuarto de baño.
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El lavadero.
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La cocina.
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Cualquier lugar después de fregar el suelo o regar.
Los accidentes en el hogar
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Por existir cables pelados, con aislantes defectuosos o insuficientes.
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Por conectar aparatos con cables desprovistos de la clavija correspondiente.
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Al cambiar fusibles o tratar de desmontar o reparar un aparato sin haberlo desconectado.
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Al introducir los niños tijeras o alambres en los agujeros de los enchufes.
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Por manejar aparatos que carecen de tapas protectoras y, por consiguiente, tienen partes eléctricas accesibles.
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Cuando se toca la carcasa o la parte exterior metálica de algún electrodoméstico enchufado como consecuencia de una deficiencia en los aislamientos interiores. Esto suele ser frecuente en heladeras, lavaplatos, televisores, tostadoras de pan, etc.
No son peligrosos los aparatos electrodomésticos que lleven el símbolo de doble aislamiento en su chapa de características, a no ser que se mojen.
Medidas para prevenir la electrocución
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No conectar aparatos que se hayan mojado.
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Procurar no usar ni tocar aparatos eléctricos estando descalzo, incluso cuando el suelo esté seco.

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No tener estufas eléctricas, tomas de corriente ni otros aparatos eléctricos al alcance de la mano en el cuarto de baño y a menos de 1 metro del borde de la bañera.
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Utilizar enchufes giratorios o de enclavamiento profundo para proteger a los niños.
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Antes de realizar cualquier reparación o manipulación de la instalación eléctrica desconectar el interruptor general situado en el cuadro general de la casa y asegurarse de la ausencia de tensión.
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El cuadro general debe disponer de un interruptor diferencial de 30 mA (0,03 A) que corta la corriente de toda la casa y que "salta" en caso de defecto a tierra (derivación).
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Hay que comprobar su funcionamiento periódicamente pulsando el botón que lleva incorporado.
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Este aparato jamás debe eliminarse o "puentearse": cuando salta es que existe una derivación y, por tanto, un peligro inminente.
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Tanto las clavijas como los enchufes deben disponer de un conductor de "puesta a tierra".
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Este conductor debe llegar a las carcasas de todos los electrodomésticos que no lleven grabado el símbolo de doble aislamiento.
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Comprobar que las tuberías de agua (caliente y fría), desagües del baño, fregadero, lavabo, etc., estén conectados entre sí y a tierra mediante un conductor.
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No manipular aparatos con tubos de rayos catódicos (monitores, televisores, etc.) ya que en su interior existen tensiones de hasta 20.000V. que permanecen aún después de apagar el aparato.
Las quemaduras causadas por la electricidad
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Reconocer una quemadura eléctrica es relativamente sencillo ya que tiene unas características particulares: la lesión de entrada está bien definida, es pequeña, indolora, de un color blanco grisáceo y con apariencia de piel endurecida. La lesión de salida es más grande, más oscura, hundida en el centro y elevada en la periferia y puede que haya más de una, todo depende de las propiedades de la corriente.
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Su buen aspecto y tamaño es engañoso: la verdadera lesión se produce debajo la piel, afecta a músculos y huesos y es tan potente que puede llegar a destruir toda la musculatura de una extremidad. De todo ello, el responsable es el efecto térmico de la electricidad.

La reacción en los músculos
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En las zonas del cuerpo por donde pasa la corriente los músculos se enfrentan a violentas contracturas que producen fracturas y luxaciones, pues la fuerza muscular vence la resistencia de huesos y articulaciones e impiden que el herido suelte lo que tanto daño le está haciendo.
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Al no poder librarse del agente conductor, el tiempo de exposición a la corriente aumenta y por tanto también la gravedad de las lesiones.
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Cuando la descarga eléctrica incide sobre la musculatura del corazón puede que sobrevenga un paro cardíaco con facilidad y cuando la corriente atraviesa el tórax puede producir asfixia.
Más vale prevenir que curar
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Cuando estén descalzos, no usen ni toquen aparatos eléctricos, incluso cuando el suelo esté seco.
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En el cuarto de baño, no tener estufas, radios y tomas de corriente a menos de un metro del borde de la bañera.
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No cambien fusibles ni desmonten un aparato sin antes haberlo desenchufado.
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Si hay niños en casa, pongan protectores a todos los enchufes.
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No conecten aparatos que se hayan mojado.
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Ante cualquier reparación en la instalación eléctrica del hogar, desconecten el interruptor general situado en el cuadro general de la casa. Lo mejor es que deleguen estos trabajos en un profesional calificado.

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Incluso cuando quieran cambiar una bombilla es preferible cortar la electricidad.
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Para evitar problemas, tengan en perfecto estado el interruptor diferencial de la vivienda y si la instalación es antigua y carece de él pidan a un profesional que lo instale.
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También es muy importante disponer de toma de tierra: algunas casas antiguas no la tienen.
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No manipular monitores de ordenador ni televisores: en su interior existen tensiones de alto voltaje que permanecen aún después de apagar el aparato.
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Si hay una persona adherida a un cable de alta tensión no intenten retirarla ni tocarla: para poder separarla del cable hay que cortar antes la electricidad. Si pueden desconecten de inmediato la corriente o retiren los cables ayudándose de un palo de madera.
FUENTES:


Después de una descarga no se debe tocar al lesionado directamente si hay corriente eléctrica.

Para prevenir estos accidentes:
- Aprendan a cambiar fusibles e identifiquen cómo se puede cortar la electricidad.
- Revisen conexiones eléctricas y arreglen las dañadas.
- Revisen cables y soliciten a quien sepa que cambie los dañados y cubra las áreas que están sin protección.
- Durante temblores, huracanes y otros eventos naturales aléjense de los cables de luz.
- En casa no coloquen cables sobre o cerca de clavos.

Primeros auxilios a una persona que ha sufrido una descarga eléctrica:
1. NO toquen directamente a la persona mientras esté en contacto con la fuente que le causó la descarga eléctrica, ya que pueden quedar pegados a ellos y electrocutarse también.
2. Si pueden desconecte de inmediato la corriente o retiren los cables ayudándose de un palo de madera.
3. Si el piso está mojado, no se acerquen ni lo pisen.
4. Si no pueden desconectar la corriente, párense sobre algo seco como una cobija, tapete de hule o periódico que no tengan la oportunidad de mojarse y que no conduzcan la electricidad, nunca utilicen algo que contenga metal.
5. Si no pueden quitar el cable, traten de jalar a la persona colocando en sus pies un mecate sostenido por un palo. Hagan un nudo corredizo para que lo puedan “lazar”.
6. Una vez separada la persona accidentada y si no hay riesgo para ustedes, verifiquen su respiración y pulso y si es necesario denle respiración artificial y restablezcan su latido cardíaco.
7. Protejan la parte quemada con una tela limpia que no se pegue a la piel y llévenlo de inmediato al hospital.

