
La domótica es la tecnología informática que convierte una edificación en ‘inteligente’, permitiendo una gestión eficiente del uso de la energía además de aportar seguridad, confort y comunicación entre el usuario y el sistema.
La domótica es el conjunto de tecnologías de la electrónica, de la informática y de las telecomunicaciones que permiten programar, automatizar y mejorar las tareas corrientes en una casa.
Se basa en la configuración de una red de un gran número de aparatos eléctricos, que pueden ser administrados de manera centralizada:
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Pórtico de entrada y puerta del garaje
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Calefacción, climatización, ventilación
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Luces
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Sistema de seguridad y de televigilancia (alarma)
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Riego automático

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Aparatos electrodomésticos: cafetera, secadora de ropa, etc.
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Terminales multimedia: ordenadores, tabletas, televisor, etc.
Prácticamente todos los aparatos eléctricos de la casa pueden ser controlados o programados a través de este dispositivo técnico.
Ventajas de un dispositivo domótico
Las diferentes aplicaciones de un dispositivo domótico presentan tres ventajas:
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Comodidad doméstica: centralizando el acceso y la gestión de sus aparatos domésticos.
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Ahorro de tiempo: automatizando tareas corrientes y repetitivas, necesitando de otro modo una programación manual.
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Un control de la energía: ajustando su sistema de calefacción o su consumo a las necesidades reales.
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Seguridad: mejorando un sistema anti intrusión (por ejemplo: encender las luces para disuadir a un ladrón).
Sistema anti intrusos para asegurar tu casa
Garantizar la seguridad del domicilio mediante un sistema inteligente es una de las aplicaciones faros de la domótica.
Este servicio permite asegurar los puntos sensibles del domicilio (puerta de entrada, sala) para disuadir a los intrusos, con la ayuda de un detector de apertura, de movimiento y de una alarma y es totalmente controlable a distancia desde la PC, o desde un smartphone a través de una aplicación móvil.
Tres principales elementos en un sistema domótico
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Sistema de comando / interfaz de control: como una pantalla de control, un ordenador o un teléfono por ejemplo, permite dar órdenes a los aparatos que se desea controlar (programar o configurar).
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Un modo de transmisión: enlaces mediante cables (por ejemplo: cable Ethernet), ondas de radio, infrarrojo, etc.
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Un aparato como una lámpara o un aparato de calefacción, compatible con el modo de transmisión y unido al sistema de comando.
Instalar un sistema domótico: ¿es muy caro?
El costo depende de la complejidad del sistema y del tamaño de la casa. Ciertos usuarios necesitan sólo una aplicación concreta, por ejemplo como el hecho de poder controlar las luces de la casa a distancia.
Nota: Implementar una pequeña red de informática para interconectar tus aparatos es relativamente poco costoso, pero se necesita de conocimientos técnicos.
Las aplicaciones móviles para controlar tus aparatos a distancia
Actualmente, la movilidad es un componente plenamente integrado en los sistemas domóticos. Los internautas móviles pueden utilizar su smartphone como sistema de control. Para facilitarles la utilización, los proveedores de las soluciones domóticas ofrecen aplicaciones móviles compatibles con los sistemas de control que desarrollan.
De este modo, un usuario puede enviar una orden desde su dispositivo móvil (Smartphone o tableta táctil) al sistema de comando para controlar un aparato a distancia.
¿De donde viene y hacia donde va?

El punto de partida es una casa sin domótica ni tecnología, ni nada (la típica casa del pueblo hace varios años atrás).
Lo primero que se inventó fueron los automatismos, elementos como un enchufe con temporizador, un interruptor que hace que se active el mecanismo de subir/bajar la persiana o de encender una luz cuando oscurece, etc...
La domótica va mas allá, haciendo que la casa disponga de una “inteligencia”que esta basada en acción-reacción, programada por nosotros mismos. Un ejemplo sería programarla para que a las 11 de la mañana suba las persianas a media altura, a las 21h encienda luces (hasta las 23h por ejemplo) para simular que hay alguien viviendo, por si nos hemos ido de vacaciones, detectar si hay un escape de gas mediante un sensor y que el modulo encargado envíe una señal de cierre a la válvula general del gas.
Pero además, como mencioné antes, también la podemos controlar con un smartphone desde internet, de manera que si estamos en invierno y sabemos que en media hora llegaremos a casa, podemos activar la calefacción para que cuando lleguemos a nuestro hogar ya este a una temperatura adecuada. ¿Qué tal?
Todo un sinnúmero de tareas que deben realizarse en una vivienda moderna, ejecutadas de una manera inteligente y sin errores u olvidos humanos, ¡toda una ventaja!
Integración e interacción
El término “Domótica” se origina del latín Domus (casa) y el segundo componente tiene diferentes referencias de la palabra
automática (funciona por si sola), otros mencionan la palabra informática y/o la palabra robótica (esclavo).
Tiene varias acepciones en su definición, uso las siguiente considerando la domótica desde una visión integral:
“Disciplina que aborda la planificación, el diseño, la construcción, la implantación y la evaluación de todas aquellas tecnologías y servicios que facilitan la interacción entre el individuo y su entorno”.
Los pilares de la domótica son: Seguridad, confort, ahorro energético y comunicaciones.
La integración de estos pilares dan como resultante la verdadera domótica, entonces, la palabra clave de un sistema domótico es la integración.
¿Qué edificaciones se pueden ‘domotizar’?
Aunque inicialmente está enfocada hacia las construcciones nuevas, la domótica puede aplicarse a todo tipo de edificación, incluso las construcciones existentes.
Tampoco está limitada, exclusivamente, a viviendas unifamiliares (casas y departamentos), sino que también, bajo la denominación de ‘inmótica’, se extiende al control de edificios de uso público o privado, oficinas, hoteles, shoppings, negocios, industrias y todo tipo de estructura edilicia construida por el hombre.
Los hogares del futuro cada vez más cerca
Todo apuntaba a que la tecnología invadiría nuestros hogares, y cualquiera que imaginase el futuro hace diez años nos veía hoy en día residiendo en casas inteligentes, rodeados de todo tipo de dispositivos que abrirían y cerrarían las puertas o ajustarían la iluminación con un par de palmadas. Sin embargo, lo cierto es que, en la actualidad, la domótica aún no se ha implantado en la mayoría de los hogares y, salvo por los avances en los electrodomésticos, la vida en casa no es muy diferente de lo que lo era hace diez años.
Pero las tendencias indican que la llegada de la tecnología a los hogares está cada vez más cerca.
Grandes marcas como LG o Samsung presentaron sus propuestas para convertir nuestra casa en una «smarthome». Estas marcas apuestan por la integración de WiFi o tecnología NFC en los electrodomésticos, más común que el protocolo inalámbrico Z-Wave que se estaba empleando hasta ahora, con el objetivo de hacer simplificar la comunicación del electrodoméstico con ordenadores, «smartphones» o «tablets».
Así, LG y Samsung presentaron lavadoras, frigoríficos, hornos, aparatos de aire acondicionado y robots-aspiradora equipados con wifi o NFC, lo que permite que el control se lleve a cabo a través de una aplicación en el teléfono móvil. De este modo, el «smartphone» se convertirá en una central en la que podremos controlar nuestro hogar de manera remota.
La tendencia a utilizar el teléfono móvil para controlar nuestra casa también está presente en WeMo, un controlador de enchufe con sensor de movimiento desarrollado por la marca Belkin. Este dispositivo se puede programar a través de una aplicación gratuita para iPhone y iPad para llevar a cabo diferentes acciones habituales en el hogar, como el encendido y apagado de luces o la puesta en marcha de electrodomésticos.
Y esto no es todo. También están los «dongles», unos nuevos dispositivos periféricos sencillos que pueden conectarse a otros terminales más complejos para ampliar sus funcionalidades. De este modo, conectados en el puerto HDMI de una televisión, los dongles le proporcionan conexión WiFi, bluetooth y ranura para tarjeta microSD. Además, si están programados con Android, pueden convertir el televisor en una «smart TV», dándole acceso a la reproducción de contenidos locales y streaming, así como la posibilidad de ejecutar aplicaciones. Los «dongles» llegarán a las tiendas este mismo año por un precio aproximado de 50 euros.
La domótica se centra también en soluciones que hacen posible el ahorro de energía. Hasta ahora han visto la luz todo tipo de sistemas de iluminación y bombillas inteligentes, como Philips Hue LED, y muy pronto llegarán al mercado bombillas con wifi que podrán controlarse mediante una aplicación desde el teléfono móvil.


La domótica es el control del conjunto de los aparatos domésticos desde un ordenador o un Smartphone.
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Un concepto muy extendido pero totalmente incorrecto es que la casa domótica se puede descontrolar y ser peligrosa para los habitantes (como se puede ver en un capitulo de Los Simpsons). Pero es todo lo contrario. La domótica es una vivienda que nos brinda soluciones practicas mediante un sistema de control (automático y manual), proporcionando confort, seguridad a los habitantes, gestión del consumo de energía eléctrica y comunicación interior y exterior.

Cuando implementemos una casa domótica debemos tener en mente siempre estas sencillas, pero necesarias, reglas:
- Protección de las personas y los equipos
- Continuidad del servicio
- Conservar los controles manuales
Además, también conseguiremos una mejora de seguridad, mayor comunicabilidad, gestión del confort y una mejor gestión de la energía.

Pese a la presentación de dispositivos inteligentes las casa todavía no son tan modernas como nos pensamos aunque firmas como Samsung o LG apuestan por este mercado


