
Más de 100 millones de personas ya juegan al famoso Candy Crush, un juego adictivo que une a todas las generaciones.
Videojuegos exitosos hay muchos, pero pocos han logrado unir generaciones. Quizás por eso el Candy Crush Saga (más conocido como Candy Crush a secas) ya se posicionó como el más jugado de Facebook, la red social que lo vio nacer. Apenas siete meses después de lanzarse, consiguió alcanzar a nivel mundial las 100 millones de descargas mensuales sólo para el sistema operativo móvil Android, además de haber superado los 36 millones de “Me Gusta” en la red social. Y despertó una verdadera adicción por sus caramelos.

Tan fuerte es el fenómeno en Argentina que en las últimas semanas la publicidad lo recogió con un aviso en el que una embarazada llama desesperada a su hermana porque necesita “vidas”. Y un hombre debió soportar infinidad de llamados luego de que, en una broma pesada, alguien pegara cartelitos con su teléfono en los que prometía resolver niveles, otorgar vidas y enseñar técnicas. Pero él ni siquiera sabía cómo jugar.
¿Qué es el Candy Crush? Creado por la empresa King, su éxito puede explicarse por la viralidad de su sistema de vidas y niveles. Según Victoria Lori, diseñadora y desarrolladora web de la agencia de marketing digital Adviline, lo que tiene el Candy Crush es “mucho spam. Cualquier usuario, al jugar, hace que a todos sus amigos les lleguen invitaciones para unirse. Además, la mecánica de juego requiere ayuda de amigos para avanzar. Se necesita pedir vidas, tickets. La mayoría invita a sus amigos para conseguirlos y eso hace que se viralice”.
Aunque la explicación de Lori no aclara por qué logró romper barreras generacionales, sí lo hace la psiquiatra Verónica Mora, vicepresidente del área de Juego Patológico y Adicciones Comportamentales de la Asociación de Psiquiatras Argentinos: “Los más jóvenes ven un atractivo en superar las dificultades. Deshacer su propia inteligencia para superar cierto desafío les resulta muy divertido, más aún si se presentan muchos, rápido y simultáneamente”. En los adultos, “como todos los juegos que tienen mucho color y mucha estética, son particularmente atractivos para las mujeres”. Esta afirmación cobra relevancia si se tiene en cuenta que ellas representan el 70% de sus usuarios.
Si bien el juego incursiona en lo lúdico, en lo social y en lo competitivo, también se mete en la vida cotidiana de sus adeptos. Es muy habitual escuchar conversaciones entre amigos que debaten sobre la dificultad de determinado nivel, o se quejan de algunos obstáculos que se ven en la pantalla. O gente que lo juega a toda hora y en todo lugar. Esto, a veces, puede convertirse en un problema. Mora aclara que “si uno empieza a tener un comportamiento que está siendo un poco excesivo y se da cuenta de que
el juego está alterando de alguna manera la vida normal, quizás se deberían instrumentar ciertas medidas de control para que no se convierta en una adicción”.
Padres e hijos juegan juntos. Amigos compiten entre sí. Todos dependen del otro para avanzar. El Candy Crush ha unido generaciones y le ha dado tema de conversación a los más introvertidos. Pero es bueno tener en cuenta la frase que se lee en las paredes de los casinos. “Jugar compulsivamente puede ser perjudicial para la salud”, aunque los caramelos que se deben consumir, por suerte, no engordarán más que el ego de quien logre superar sus 425 niveles.
Candy Crush, el juego que más dinero genera en Facebook
Facebook ha publicado una serie de estadísticas sobre el funcionamiento de los juegos dentro de la red social. Una plataforma en la que destaca Candy Crush. Esta popular aplicación se ha encaramado a la primera posición de los juegos creados para esta red, con millones de usuarios jugando de manera diaria y ha logrado desterrar la idea de que los juegos sociales están en declive. Candy Crush se sitúa por encima de otras apuestas que lograron una gran relevancia, como por ejemplo la famosa granja de Farmville o Poker Texas Holdem.
Su éxito ha provocado que sus desarrolladores hayan decidido extender esta app tanto al sistema del iPhone e iPad iOS como a Android. Los desarrolladores consiguieron durante el año pasado cerca de 2.200 millones de euros a través de los juegos diseñados para la red social, una cifra notable que explica el buen momento que atraviesa este negocio. De hecho, un 20% de todos los usuarios que utilizan la red de manera diaria juegan de manera habitual a algún juego de Facebook.
Otra de las cifras que se han hecho públicas es que ya existen más de 100 desarrolladores que superaron la cifra de un millón de dólares de ingresos durante el último año. También hay que destacar un dato que resulta muy prometedor tanto para la red social
como para los desarrolladores. Y es que el número de usuarios que pagan para jugar a juegos dentro de la red (tanto para apps de pago como para los contenidos extra que se pueden comprar dentro del juego) ha crecido casi un 75% entre marzo de este año y marzo de 2012.
En este campo, la integración de Facebook con el universo móvil se está volviendo clave para el desarrollo de las apps. Actualmente, más de la mitad de las aplicaciones que forman el top 100 de las aplicaciones para iPhone e iPad cuenta con integración en Facebook. Solo el mes pasado, Facebook consiguió generar 263 millones de clicks a la tienda de Apple y a Google Play (la tienda de apps de Android) a través de su feed de noticias. Sin duda, buenas noticias para Facebook, ya que la irrupción de las apps móviles habían afectado de manera negativa el uso de apps dentro de esta red social (prueba de ello ha sido la caída de Zynga, la empresa responsable de juegos como Farmville).



Candy Crush es un juego en el que diferentes golosinas de colores aparecen sucesivamente y de manera aleatoria en laberintos que cambian nivel a nivel, consistiendo el desafio en agruparlos en series de tres o más del mismo tipo.

El Candy Crush aprovecha que el cerebro busca lo similar y dispara impulsos de activación que mantienen al cerebro constantemente alerta. Por eso es atractivo: capta visualmente la atención de un cerebro que precisa estímulos constantes y que en el juego los encuentra.
Al ser un juego con dificultad creciente, cada nivel superado genera un estimulo que actúa directamente sobre el Sistema de Estimulo y Recompensa del Tronco Cerebral, zona dirigida a producir actividades con objetivos de obtener satisfacción. Esta satisfacción se da al conseguir un nuevo nivel, un numero más respecto al anterior y, ademas, la paternal voz del juego alentando a conseguir combinaciones seguidas de colores y formas ("Tasty", "Sugar Crash", "Delicious").
